“Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores”, 1 Timoteo 1.15.
Palabra fiel y digna de ser recibida
Hoy en día es difícil saber si una noticia es falsa o no. Nadie desea estar desinformado, pero tampoco quiere ser engañado. Afortunadamente, en cuanto al mensaje del Evangelio, podemos estar cien por ciento seguros de que es cierto y seguro. ¿Por qué? Porque se trata de la Palabra de Dios, y “es imposible que Dios mienta”, Hebreos 6.18. Este mensaje es digno de confianza y de ser recibido sin reservas porque es verdadero.
Es para todos
“Dios no hace acepción de personas”, Hechos 10.34. No importa la edad, el sexo, la nacionalidad, la situación financiera, el estado de salud, la religión, el nivel educativo ni lo que haya hecho, Dios no excluye a nadie. El Evangelio es para todos porque Dios ama a todos y “quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad”, 1 Timoteo 2.4.
Esto es absolutamente maravilloso si consideramos nuestra condición ante Él. “Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones”, Eclesiastés 7.29. Sea por palabra, acción o pensamiento, todos hemos pecado contra Dios. “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros”, 1 Juan 1.8. Y por haber pecado, merecemos el castigo de Dios.
La buena noticia
Dios es justo y no puede pasar por alto el pecado; necesita castigarlo. Pero Dios “no ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados”, Salmo 103.10, sino que, por amor a pecadores culpables e indignos como usted y como yo, “ha dado a su Hijo unigénito”, Juan 3.16. “No envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él”, Juan 3.17.
¡Esa es la buena noticia para los pecadores! “Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y… fue sepultado, y… resucitó al tercer día”, 1 Corintios 15.3-4. En la cruz Dios castigó a su Hijo por los pecados que usted y yo hemos cometido. Y ahora Jesucristo “puede salvar —una vez y para siempre— a los que vienen a Dios por medio de él”, Hebreos 7.25 NTV.
¿Qué de usted? ¿Ya es salvo? Recuerde que “Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores”.
Share this Post

